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CONCIERTO DE NAVIDAD
Martes, 21 de diciembre de 2004, 20:30 horas Museo Provincial de Bellas Artes Plaza de Mina
W.A. MOZART Trío en Sol Mayor K.542
Allegro Andante grazioso Allegro
JOAQUIN TURINA Fantasía para piano Violin y Violonchelo, Círculo, Opus 9
Amanecer Mediodía Crepúsculo
CLAUDE DEBUSSY Trío nº 1 en Sol Mayor
Andantino molto allegro Scherzo intermetzo Andante espresivo Finale apassionatto
Trío QULTURA
Piano: Ignacio Arenas. Violin: José Belmonte. Violonchelo: Ivo Cortés.
W. A. MOZART TRIO EN SOL MAYOR, K.542
La obra de W.A. Mozart para violín, violonchelo y piano ocupa, en el conjunto de su obra camerística, un espacio más reducido que la compuesta para el resto de formaciones, hecho que se ha atribuido a que el violonchelo (o su antecesor, el bajo de viola), a finales del siglo XVIII, desem-peñaba aún un papel subordinado al instrumento principal, violín, piano o incluso clarinete y otros, lo que hace que esta composición de trío con violonchelo, donde el equilibrio protagonista de los instrumentos es particularmente comprometido, no fuera la más requerida de la época. El bajo, representado por los antecesores del violonchelo, no fue sustituido por el protagonismo de este instrumento en las formaciones de cámara hasta muy avanzado el siglo, y quizás precisamente a partir de las aportaciones de Mozart a esta modalidad camerística.
De esta forma, la composición en trío con violonchelo en la obra mozartiana y la participación plena de este instrumento en los diálogos instrumentales de composiciones como la hoy interpretada, con un equilibrio en el reparto que lo sitúan por primera vez en plano de absoluta igualdad con los demás componentes de la formación, representan para este instrumento el despunte de su papel en el soporte melódico de la obra y su emancipación instrumental definitiva, frente al papel subordinado al que se le venía relegando, como soporte bajo de la composición.
El Trío K.542 fue compuesto en 1.788, durante un periodo de residencia de Mozart en Viena, tres años ante de la muerte del autor. De esta época son las sinfonías 543, 550 y la Júpiter, siendo igualmente coetánea del estreno de la ópera Don Giovanni, lo que da muestra de la profusión creativa del genio salzburgués y sitúa a ésta (y aún otras obras de cámara para quinteto), en el momento de su máxima producción creativa.
JOAQUIN TURINA TRIO “CIRCULO”, OPUS 9
En la historia de España se dan tres hechos de importancia bien distinta respecto de nuestra cultura, pero todos muy significativos en relación con la historia de la música. Se trata de la adopción del canto bizantino por parte de la Iglesia Católica, la invasión árabe y la inmigración y establecimiento en España de numerosos grupos gitanos. A estas tribus se atribuye la comunicación al canto andaluz de la nueva modalidad de formas que constituyen la base en que se asienta el cante jondo.
El mayor o menor apego a esta herencia cultural conformó la identidad de las distintas corrientes de la escuela nacio-nalista a la que se adscribía la creación musical en la España de finales del siglo XIX y principios del XX, señalándose Manuel de Falla en la inclinación más abierta a las corrientes vinculadas a las vanguardias europeas y Joaquín Turina en las posiciones más conservadoras y vinculadas a la tradición folclórica nacional. Esa opción hace de su obra una de las expresiones más definitorias del modo en que se entendieron las tradiciones populares de la música española, herederas de su historia, en la primera mitad del siglo XX.
La obra de que se ocupa el programa de este concierto, el conocido como Trío Círculo, es expresión de ese carácter de la obra del autor. Fue escrito en 1.936, siendo estrenado tres años más tarde. Su título describe el paso del día, rela-cionándose musicalmente con una forma que se cierra sobre si misma. El amanecer viene expresado a través de una melodía sostenida por el violonchelo, portadora de la claridad melódica identificada con los albores del día. La parte central de la obra, de la mano del piano en forma firmemente expresiva, incluye cuatro secciones principales, con apoyo en motivos de honda tradición, representativos del mediodía. El crepúsculo recapitula los motivos principales de las anteriores secciones de la obra, representando de manera alterna el amanecer y el mediodía, para volver sobre el violonchelo, en sus cadencias finales, cerrando con la oscuridad el círculo de la jornada que acaba.
CLAUDE DEBUSSY TRIO Nº 1 EN SOL MAYOR
El Trío nº 1 en Sol Mayor fue compuesto en Italia, en el verano de 1.880, teniendo su autor 18 años. En estas circuns-tancias de juventud no es extraña la influencia que se percibe en la obra de su coetáneo Cesar Frank y su predecesor Robert Schumann, de quienes Debussy era gran admirador.
Pero no ha sido hasta recientemente que se ha conocido esta obra, ya que la primera parte de la misma sólo fue descu-bierta en 1.980, en la Pierpont Morgan Library de Nueva York, para terminar de completarse su texto musical en 1.982 con el hallazgo del resto de la obra en el legado de Maurice Dumesnil, pianista y autor de diversos títulos musicales, pupilo de Debussy, que permanecía depositado en la escuela de música de la Universidad de Michigan. Es sobre las parti-turas halladas en este legado sobre las que se ha podido integrar la versión definitiva de este primer trío del autor, dada la forma fragmentada con que ha llegado la obra hasta nuestros días. Incluso debe destacarse que la diversidad de fuentes dio lugar a la existencia de discrepancias entre los textos de las partituras instrumentales, resueltas con base en el carácter autógrafo de estas partituras conservadas en el legado Dumesnil, que han dado a estas la preeminencia para la edición del texto definitivo de la obra.
Su rareza adquiere mayor valor que el que ocupa la obra en la producción de Claude Debussy, al tratarse indudablemente de una obra de juventud. No obstante, la pieza aporta aspectos de indudable originalidad junto a otros que, sin duda, son deudores del ingenio de sus maestros. En cualquier caso, su interpretación en este concierto es especialmente de agradecer a quienes hoy la interpretan, al no ser en modo alguno obra habitual en las programaciones concertísticas y de muy difícil localización su edición grabada, lo que hace de excepcional interés su audición para los seguidores de la obra del genial autor.
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