Asociación Qultura
 











Franck-Tchaikovsky-Bartók-Chopin-Sarasate

Museo Provincial de Cádiz

Plaza de Mina s/n
Miércoles, 8 de febrero de 2007
20:30 horas

PROGRAMA


1º Parte:

César Franck (1892-1890)
Sonata en La mayor


2º Parte (piezas breves):

Piotr Illich Tchaikovsky (1840-1893)
Meditación

Béla Bartók (1881-1945)
Seis danzas rumanas

Fréderic Chopin (1810-1849)
Nocturno

Pablo Sarasate (1844-1908)
Aires gitanos

Reynaldo Maceo (Violín)
Nelson Ojeda (Piano

Sonata para piano y violín en la mayor  
César Franck (1822-1890), compositor belga nacionalizado francés, tuvo una infancia y juventud marcadas por la firme determinación de su padre de hacer de él un niño prodigio. A esta etapa corresponden toda una serie de obras que en su mayoría son piezas para piano compuestas para ser interpretadas por él mismo en sus conciertos.
Tras su decisión de contraer matrimonio en contra de los deseos de su padre, inicia un periodo obscuro desde el punto de vista creativo, obligado a concentrar sus esfuerzos en conseguir medios económicos para cubrir sus necesidades. Durante cerca de veinte años apenas compone.
En 1853 obtiene el puesto de organista en la iglesia de Saint-Jean y Saint-François du Marais, preludio de una intensa carrera profesional y concertística. Este ascenso culmina en 1872, fecha en que es nombrado profesor de órgano del conservatorio. Desde aquí ejerce una gran influencia en futuros compositores como Duparc, Vincent d’Indy , Chausson, Bréville o Debussy. En este periodo inicia una actividad frenética. Si su oratorio Les béatitudes le había ocupado diez años (1868-78), en esta nueva época logra concluir cada verano una composición magistral: en 1882, El cazador maldito; en 1884, el Preludio, coral y fuga y Los Djinns; en 1885, las Variaciones sinfónicas; en 1887, Preludio, aria y final; en 1888, Psyché y la Sinfonía en re menor; en 1889, el Cuarteto de cuerdas.
A este periodo corresponde la Sonata para piano y violín en la mayor. Fué escrita en el verano de 1886 y dedicada al violinista Eugène Ysaye, quien la estrenaría en el Círculo Artístico de Bruselas el 16 de diciembre del mismo año. Dividida en cuatro movimientos, el Allegro ben moderato inicial es una breve forma sonata que con un amable y tierno tema del violín presenta el motivo cíclico de la obra y sirve de introducción a un Allegro intenso y apasionado. Sigue un inusual Recitativo–Fantasía, un lied de original desarrollo. El final, Allegretto poco mosso, comienza con un canon entre violín y piano, de estilo pastoral, y a través de un luminoso recorrido tonal conduce a un clímax de gran brillantez.
El título original de la obra, “sonata para piano y violín”, ilustra la importancia que el autor concede al piano en esta pieza. La gran riqueza y densidad de lo escrito para el piano y el permanente diálogo entre ambos instrumentos dista mucho de la subordinación al violín habitual en la literatura musical del siglo XIX.
La sonata tiene un tono general apasionado propio de la historia de amor que representa y que algunos identifican con el romance que el compositor mantuvo con su alumna Augusta Holmes.
Miguel Sansón