Asociación Qultura
 





Cuarteto para el fin de los tiempos
Olivier Messiaen

Iglesia de San Juan de Dios
26 de Mayo de 2.007
21:00 horas

"Uno de los grandes dramas de mi vida consiste en decirle a la gente que veo colores cuando escucho música, y ellos no ven nada, nada en absoluto. Eso es terrible. Y ellos no me creen. Cuando escucho música yo veo colores. Los acordes se expresan en términos de color para mí. Estoy convencido de que uno puede expresar esto al público."
Olivier Messiaen (1908-1992) es quizá el paradigma de compositor sinestésico. Este trastorno infrecuente consiste en la percepción simultanea de una sensación en varios de los sentidos al ser estimulado únicamente uno.
Una de las características principales de las sinestesias es que son involuntarias. Frecuentemente aúnan percepciones visuales y auditivas, de modo que los sonidos, las palabras o la música evocan simultáneamente la visión de colores.
No suele ser la emisión de una nota aislada o un ruido el que evoque la visión de un color. Las experiencias son más habitúales con música, sobre todo si ésta incluye variedad de acordes y cambios frecuentes de tonalidad, o ésta no acaba de definirse.
Messiaen nació en Avignon en 1908, estudió órgano y composición en el conservatorio de París, entre otros con Paul Dukas. Escribió principalmente para órgano, piano, orquesta y obras vocales.
Desarrolló un lenguaje armónico muy personal, con influencias orientales. Estas influencias se manifiestan sobre todo en lo rítmico, donde se aprecia su interés por las rítmicas griega e hindú. El canto de los pájaros, que transcribió literalmente, juega un papel no menos importante en su estilo. Su fuerte religiosidad y su énfasis por trasmitir los colores de su música al público marcaron también su estilo compositivo.
Profesor de música en la posguerra, entre sus alumnos figuran Pierre Boulez, Karlheinz Stockhausen e lannis Xenakis, quienes le deben una atención especial hacia las cuestiones rítmicas.
Messiaen concibe la música de cámara en un marco que se sale desde el principio de los arquetipos y reclama combinaciones instrumentales originales. Habría que considerar las obras para piano y conjunto instrumental como obras orquestales por la plantilla requerida, pero que apuntan específicamente hacia la música de cámara por el tratamiento instrumental.
Sin embargo, en el período entre las dos guerras mundiales y ocasionalmente empujado por las circunstancias, Messiaen empleo plantillas mucho más reducidas. Este es el caso del Cuarteto para el fin de los tiempos.

Cuarteto para el fin de los tiempos

La composición y la plantilla de la principal obra camerística de Messiaen son totalmente fortuitos: prisionero en Alemania en 1940-1941, Messiaen aprovechó la presencia de tres músicos – Jean le Boulaire (violín), Henri Akoka (clarinete) y Étienne Pasquier (violoncello) -, para escribir primeramente un trío destinado a ellos (el nº 4, Intermedio), pronto completado con los otros movimientos que incluían el piano. La primera audición sería dado por esto intérpretes en el Stalag VIII A, el 15 de enero de 1941, a la que siguió una segunda, al año siguiente, en París.
En el prefacio de la partitura, Messiaen insiste en el hecho de que la composición fue inspirada directamente por esta cita extraída del Apocalipsis de San Juan: “Vi un ángel lleno de fuerza descendiendo del cielo revestido de una nube y con un arco iris sobre la cabeza. Su rostro era como el sol, sus piernas como columnas de fuego. Posó su pie derecho sobre el mar, su pie izquierdo sobre la tierra y, de pie sobre el mar y la tierra, elevó la mano hacia el Cielo y juró por quien vive por los siglos de los siglos, diciendo: ya no habrá tiempo; pero el día de la trompeta del séptimo ángel, el misterio de Dios se consumará.”
Messiaen persigue aproximar al oyente al infinito. Para ello, se vale de su sistema modal, llevando a cabo melódica y armónicamente una especie de ubicuidad tonal, que evoca la eternidad en el espacio. Los ritmos especiales, fuera de cualquier compás, contribuyen poderosamente a alejar lo temporal.
El Cuarteto para el Fin de los Tiempos se trata de la primera manifestación importante de la fe del autor proclamada en una obra destinada al concierto. El autor hace claramente explícitas las relaciones entre su compromiso espiritual y los procedimientos puramente compositivos que poco después expondría en su tratado Técnica de mi lenguaje musical (1944).

Programa

I Liturgie de Cristal (Liturgia de cristal)
Entre las tres y las cuatro de la mañana, el despertar de los pájaros: un mirlo o ruiseñor improvisa rodeado de un murmullo de sonido, un halo de trinos perdidos en lo más alto de los árboles. Transponga esto a un plano religioso y obtendrá la armonía poética del Cielo.

II Vocalise, pour l’Ange qui announce la fin du Temps (Vovalise, para el Ángel que anuncia el fin del Tiempo)
La primera y tercera secciones (muy cortas) evocan el poder del Ángel poderoso coronado por u arco iris y vestido con una nube, que pone un pie en el mar y otro en la tierra. La sección central representa las armonías impalpables del Cielo. En el piano, amables cascadas de acordes azul-naranja, decorando con su carillón lejano la melodía quasi “canto llano” del violín y el cello.

III Abîme des oiseaux (Abismo de los pájaros)
Solo de clarinete. El abismo es el Tiempo, con sus tristezas y sus desidias. Los pájaros son lo opuesto al tiempo; son nuestro deseo de luz, de estrellas, de arcos iris y de cantos jubilosos.

IV Intermáde (Intermedio)
Un scherzo de carácter más superficial que los otros movimientos, pero relacionado con ellos por medio de reminiscencias de tipo melódico.

V Louange à l’Eternité de Jesús (Loa a la eternidad de Jesús)
Jesús está considerado aquí como el “Verbo”. Una frase largo del cello, infinitamente lenta magnifica con amor y reverencia la eternidad de este amable y poderoso “Verbo”. Majestuosamente, la melodía se despliega en una suerte de tierna y eterna distancia. “Al principio fue el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios”.

VI Danse de la fuereur, pour les sept trompetees (Danza del furor para las siete trompetas)
Rítmicamente, es la pieza más característica del conjunto. Los cuatro instrumentos tocando al unísono suenan como gongs y trompetas 8las primeras seis trompetas del Apocalipsis seguidas de varias catástrofes, y la trompeta del séptimo ángel anunciando la consumación del misterio de Dios). Uso de valores añadidos, de ritmos aumentados y disminuidos, y de ritmos no retrogradables. Música de piedra, formidables sonoridades graníticas, el irresistible movimiento del acero, enormes bloques de furia púrpura, de helada embriaguez. Sobre todo, escuchen el terrible fortísimo del tema en aumentación y los cambios de registro delas diferentes notas hacia el final de la pieza.

VII Fouillisd’arcs-en-ciel, pour lAnge qui announce la fin du Temps (Cascadas de arco iris para el Ángel que anuncia el fin del Tiempo)
Ciertos pasajes del segundo movimiento retornan. El poderoso Ángel aparece, y encima el arco iris que lo corona (el arco iris: un símbolo de paz, sabiduría, y de toda vibración luminosa y sonora). En mis sueños escucho acordes y melodías reconocibles, veo colores y formas conocidas; Después de este estado transitorio, trasciendo la realidad y en éxtasis me sumerjo en un remolino, en una compenetración giratoria de sonidos y colores sobrenaturales. Estas espadas de fuego, estos ríos de lava azul-naranja, estas estrellas repentinas; ¡Este s el tumulto de los arcos iris!

VIII Louange à l’immortalité de Jesús (Loa a la inmortalidad de Jesús)
Un largo solo de violín actúa como pareja del solo de cello del quinto movimiento ¿Por qué una segunda loa? Está dirigida más específicamente al segundo aspecto de Jesús – Jesús el hombre – al Verbo hecho carne, resucitado inmortalmente para darnos vida. Es todo amor. Su lenta ascensión hacia el registro agudo extremo es la ascensión del hombre hacia Dios, del Hijo hacia su Padre, del Ser divinizado hacia el Paraíso.


Ensemble Iris

El Ensemble Iris surge con la intención de abordar el repertorio del s. XX a un nivel profesional. Todos sus integrantes, Anna Emilova, Juan Díaz Porras, Javier Torres Moreno y Carlos Salar Ruíz, han recibido clase de profesores de la Staatskapelle de Berlín en la Academia de Estudios Orquestales de la fundación Barenboim-Said.

Anna Emilova Sivova
Anna Emilova nace en 1981 en Sofia, (Bulgaria). Desde 1987 hasta 1991 estudia en la escuela de música. L. Pipkov de Sofia. En 1989, a los ocho años de edad queda finalista en el concurso nacional ¨Sv. Obretenov¨, (Provadia, Bulgaria).
Desde el año 2000 hasta el 2003 prosigue sus estudios en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid en la cátedra de violín del profesor J. L García Asensio y V. Huerta. Recibe clases magistrales de V. Repin, V. Oistrakh, M. Kopelman, N. Chumachenko, M.Fux, D.Safer, Y.Kless, R.Canetti, M.Mintchev, entre otros. Realiza sus estudios de música de cámara con A.Farulli, M.Gulyas y R.Schmidt, además de recibir clases magistrales de W. Levine y V.Hagen. En la orquesta de cámara de la escuela ha tocado bajo la batuta de L.Mazel, L.Berio, A. Ros Marbá, P.Csaba J.Judd, J.Savall.
En el año 2002 termina los estudios oficiales de música en el conservatorio superior de San Lorenzo del Escorial de Madrid con las máximas calificaciones, además de obtener el premio de honor de fin de carrera. En los años 2002-2003 forma parte de la orquesta del West Eastern Workshop Divan dirigida por D. Barenboim, ofreciendo conciertos sinfónicos y de cámara en España, Francia, Inglaterra, Marruecos, etc. También recibe clases de música de cámara del citado pianista y director, así como de A.Wilzock, concertino de la Staatscapelle de Berlín.
En junio del 2003 gana una plaza de violín en la Orquesta Sinfónica de Bilbao, ocupando durante la temporada 2003/2004 el puesto de solista de segundos violines. En julio del 2005 gana una plaza de violín en la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, ciudad en la que reside actualmente.

Juan Díaz Porras
Juan Díaz Porras inicia sus estudios musicales en el Conservatorio de Alicante a los 11 años, carrera de Violoncello, que finaliza a los 23 años con Matrícula de Honor y Premio Extraordinario de Final de Carrera.
Durante este periodo de tiempo recibe clases magistrales de grandes personalidades del Violoncello como María de Macedo, Gary Hoffmann o Jean Marie Gammart.
Tras finalizar sus estudios musicales en el Conservatorio de Alicante, ingresa en la Kunst Universität Graz, donde pasará 3 años perfeccionando su técnica con la profesora Kerstin Feltz.
Juan Díaz Porras ha sido miembro de diversas agrupaciones musicales. En el ambito de la música de cámara cabe destacar el trabajo realizado con la orquesta de cuerda “Il Concerto Académico”. En el sinfónico, las frecuentes colaboraciones con la orquesta “Recreation – Grosses Orchester Graz” o la “Wiener Jeunesse Jugend Orchester”.
Actualmente, prosigue su desarrollo artístico bajo la tutela de la profesora Elena Cheah, solista de la Staatskapelle de Berlín.

Javier Torres Moreno
Nace en Linares, donde comienza sus estudios musicales con el profesor Jesús Viedma Moreno, con quien concluye Grado Medio. Posteriormente se traslada a Cordoba, para cursar Grado Superior con el catedrático Francisco José González.
Tras acabar sus estudios superiores comienza su labor docente, a la vez que continúa su formación musical de la mano de Carlos Gil y José Luis Estellés. Ha trabajado como profesor de Clarinete y Música de Cámara en los conservatorios “Cristóbal de Morales” de Sevilla y C.P.M de Baza, C.P.M. de Jaén y C.P.M. “Angel Barrios” de Granada.
Ha realizado cursos con diversos profesores, como Julian Farrell, Michel Lethiec, Anthony Pay, Jordi Mora y Cesar Martín, entre otros.
Actualmente prosigue su formación con el profesor Matthias Glander, de la academia de Estudios Orquestales, al tiempo que desarrolla la labor docente como profesor de Clarinete en el Conservatorio Elemental de Música “Eduardo Ocón” de Málaga.

Ana Galindo Gonzalez
Ana Galindo Gonzalez nació en Granada en 1983. Comenzó sus estudios musicales, a los 8 años de edad, de la mano de la profesora Maruja Valdivia. Ingresó, posteriormente, en el Conservatorio “Victoria Eugenia”, de Granada, donde, bajo los auspicios de Javier Herreros, terminó el Grado Medio de Piano, con calificación de Matrícula de Honor y Premio de Honor de Fin de Grado. Obtuvo, igualmente, Matrícula de Honor en Música de Cámara. El Grado Superior de Piano lo realizó en el Conservatorio “Manuel Castillo” de Sevilla, con Pilar Bilbao, obteniendo también muy destacadas calificaciones.
Ha realizado cursos de perfeccionamiento, alguno de ellos becada por la Fundación Mercedes Hidalgo, de Sevilla, recibiendo clases de Boris Berman, Ilan Rogoff, Solomon Mikovsky, Eugen Indjic y Josep Colom, entre otros.
En la actualidad recibe clases de perfeccionamiento de Pilar Bilbao y ofrece, a menudo, recitales como solista y como acompañante de diversos instrumentistas.